Comunicación | La innovación no puede parar

La innovación no puede parar

Como cada año, en junio se cierran las puertas del colegio y damos la bienvenida al verano. Las clases se quedan vacías y los alumnos disfrutan de sus vacaciones. Y como cada curso, al regresar en septiembre, los alumnos se encuentran con cambios y obras  encaminados a proporcionarles el mejor entorno material y humano.

En este curso 18-19 los estudiantes han estrenado mesas y sillas antivuelco, que evitan que puedan balancearse y sufrir alguna caída. En concreto, 805 mesas y 857 sillas para Primaria, Secundaria y Bachillerato, y 32 mesas y 176 sillas para los más pequeños. Asimismo, aprovechamos para pintar las aulas de Primaria y Secundaria y aumentamos su superficie visual gracias a los 27 proyectores que incorporamos.

El recreo, el lugar preferido de muchos de nuestros alumnos, también puede presumir de novedades: desde una cocinita para los futuros chefs hasta un rocódromo para los más atrevidos. El objetivo de estas modificaciones es ofrecer diferentes actividades para que los niños se desenvuelvan y se relacionen de la mejor manera posible, propiciando las buenas relaciones y los recreos inclusivos.

Esperad, ¡aún hay más!

Desde hace tres años, los alumnos de Educación Infantil desarrollan destrezas físicas y sociales gracias a la Psicomotricidad Vivenciada, que les permite conocer su cuerpo y aprender a relacionarse. Ahora nuestros pequeños podrán experimentar más y mejor gracias a novedades como la rampa-tobogán, la colchoneta gigante quitamiedos ¡y el resto de novedades!

Por último, desde el 2015 el centro cuenta con diferentes puntos de conexión a red distribuidos por el colegio, que soportan hasta 100 dispositivos cada uno. La progresiva implementación del Ipad en los diferentes cursos ha sido el condicionante que ha provocado la necesidad de instalar un mayor número de núcleos de conectividad, hasta llegar a los 40 con los que cuenta el centro hoy en día.

Curso nuevo…nuevas mejoras. La innovación no puede parar.