LOARRE
Interminables campos verdes se extienden hasta donde alcanza la vista.
En el horizonte, una ligera bruma difuminada.
Esto es Loarre.
Loarre son las flores de los almendros, la hierba de los prados,
las piedras de la antigua muralla.
Me acerco al mirador de la Reina.
Todas las paredes parecen vivir inmunes al paso del tiempo,
ancladas en la época medieval.
Me asomo.
Una ráfaga de viento mueve mis cabellos.
El viento que corre entre la hierba, el viento que arrastra las flores,
el viento que se desliza entre las nubes.
Parece susurrar una palabra.
A lo lejos creo distinguir el pueblo de Bolea.
El viento sigue soplando.
Los torreones parecen discurrir entre un mar verde.
Otra bocanada de aire.
Entonces entiendo el susurro del viento.
Loarre… eso es lo que dice: Loarre….
(Laura Rubio Gimeno, 1º ESO C)
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